¿A quién no le gusta recibir un buen ramo de flores en un día especial? Además de dar color y buen olor a la casa, algunas flores tienen un aroma tan dulce que dan ganas de probarlas. Y aquí va un secreto: bastantes de tus flores favoritas se pueden comer, aunque casi nadie lo sabe. Así que, además de disfrutarlas con la vista y el olfato, también puedes disfrutarlas en el plato.
Eso sí, ten cuidado con el origen: las flores que uses en la cocina nunca deben venir de una floristería, porque suelen tratarse con pesticidas o químicos que resultan tóxicos para la salud. Antes de comerlas, asegúrate siempre de que procedan de un cultivo libre de agroquímicos.
Aquí tienes 10 flores que puedes sumar a tus platos para hacerlos más bonitos y más ricos:
1- Rosas
Es la flor típica para regalar en fechas especiales, y también se disfruta muchísimo si la usas en algún postre. Sus pétalos sirven para dar aroma a ensaladas, confituras, pasteles, mermeladas, extractos, sopas y hasta nieves.
Los frutos de la rosa, llamados escaramujos, también se aprovechan para hacer mermeladas, aunque hay que quitarles bien las semillas y las fibras internas para que no irriten la boca. Se dice que la rosa tiene propiedades digestivas, antioxidantes, antisépticas y astringentes.
2- Lavanda
La lavanda huele dulce, casi como un perfume, y combina genial con los postres. Sus hojas y pétalos se usan crudos como condimento en ensaladas, sopas y guisos, y con las flores frescas o secas se prepara un té muy aromático. También se cristalizan o se añaden a confituras, helados y vinagres para darles un toque especial.
3- Lilas
Esta flor tan vistosa se usa para preparar helados, mermeladas y sorbetes, y muchas personas añaden sus pétalos a los cócteles. También es una opción excelente simplemente como decoración.
4- Lirios de día
Tienen un sabor bastante dulce y se pueden comer crudos; incluso la raíz es comestible. Los tubérculos se hierven y se comen como si fueran patatas, retirando antes los tallos, los pelillos y la tierra. Los capullos, además, aportan buena cantidad de vitamina C y caroteno. Eso sí, cuidado: son muy tóxicos para los gatos.
5- Tulipanes
Quitando los estambres y los pistilos, el tulipán se vuelve totalmente comestible y queda perfecto en ensaladas o helados. Los hay de una variedad enorme de colores, lisos o combinados, y sus pétalos crudos se pueden usar en ensaladas o rellenarse con atún y papa hervida.
6- Orquídeas
Este género reúne más de 100 especies distintas, y aunque no todas destacan por tener flores espectaculares, una de ellas —la Vanilla planifolia— es justamente la que produce la vainilla.
Conseguir una especia con tanto aroma exige un cultivo y un procesamiento muy cuidadosos y lentos, lo que la convierte, por peso, en uno de los productos agrícolas más caros del planeta. Se comercializa en forma de vainas oscuras y brillantes, las típicas «vainas de vainilla».
Es la única orquídea que se cultiva con fines alimenticios, aunque más allá de lo decorativo, otras especies del género también se usan con fines medicinales y cosméticos.
7- Claveles
Se pueden dejar macerar en vino o comerse directamente crudos, y también funcionan como adorno para tu pastel favorito. Sus pétalos, llenos de color, quedan muy bien en ensaladas de frutas o mezclados con crema.
8- Dientes de león
Esta planta, que muchos consideran mala hierba, se aprovecha en vinos, jarabes, tés y ensaladas. Su parte verde tiene mucho potasio, antioxidantes y minerales. Puede resultar algo amarga, parecida a la rúcula, pero justamente por eso le da un toque especial a cualquier ensalada. Con la flor también se puede preparar almíbar.
9- Pensamientos
Tienen un ligero sabor a menta que los hace perfectos como aperitivo, aunque también se usan en ensaladas de frutas y cócteles. Sus pétalos aportan tonos poco comunes en la cocina —terracota, negro, violeta, morado, amarillo, gris— y combinan de maravilla con los quesos.
10- Violetas
Los pétalos de la violeta silvestre, con su forma de corazón, son comestibles y aportan color y textura a las ensaladas. Con esta flor también se preparan jaleas y tés, y puede confitarse para usarla como adorno decorativo.
