Casi nadie sabe que Anthony Hopkins, mucho antes de convertirse en actor, fue músico. Y no un aficionado cualquiera, sino un auténtico profesional, aunque finalmente decidió volcar su carrera hacia la interpretación en lugar de quedarse en el mundo de la música.

El actor se llevó el Óscar al mejor actor en 1991 gracias a una de sus películas más recordadas, ‘El silencio de los corderos’, y a lo largo de los años ha construido una trayectoria enorme entre el cine y el teatro. Sin embargo, mucho antes de convertirse en Hannibal Lecter, estudió música en el Royal Welsh College of Music and Drama, donde se graduó en 1957. Después continuó su formación en la Real Academia de Arte Dramático en 1960.
Hopkins compuso este vals con apenas 19 años, bajo el título «And The Waltz Goes On». Poco después de terminarlo, tuvo que cumplir dos años de servicio en el ejército británico, lo que lo alejó de la música y truncó cualquier posibilidad de dedicarse a ella profesionalmente. Al regresar tras su etapa militar, se decantó definitivamente por la actuación.
Si es la primera vez que escuchas esta historia, no te preocupes: su precioso vals nunca antes había sonado en público hasta este momento.

En el vídeo que aparece más abajo puedes ver cómo André Rieu junto a su orquesta Johann Strauss interpreta por primera vez en la historia esta pieza. La reacción de Hopkins es simplemente conmovedora: mueve los labios mientras escucha, tarareando en voz baja la melodía que él mismo compuso décadas atrás. Al terminar, se pone de pie y agradece tanto al público como a los músicos por su interpretación tan cuidada.