¿Sabías que el castellano está lleno de expresiones ingeniosas que han marcado a más de una generación? A lo largo de los años, surgen frases que, aunque en su momento se ponen de moda, después desaparecen o se usan mucho menos. Sin embargo, hoy queremos rescatarte algunas de las más curiosas y divertidas, esas que en los 80 y 90 eran la bomba y que ahora, escuchadas en pleno siglo XXI, te harán soltar una buena carcajada. ¡Alucina, vecina!
El paso del tiempo hace que el lenguaje cambie y evolucione. Muchas de estas expresiones siguen vivas en la memoria colectiva y aún nos generan nostalgia cuando las oímos. Te hemos preparado este artículo para que conozcas (o recuerdes) las rimas más populares que jugaban con marcas comerciales, nombres de famosos o, sencillamente, con todo lo que sonara gracioso. ¿Te sientes listo para un viaje al pasado? ¡Sigue leyendo!
Expresiones que todos hemos utilizado alguna vez
1. Guay del Paraguay

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La rima fácil de “Paraguay” generó esta popular expresión que se usaba para decir que algo era excesivamente bueno o divertido. Aunque hoy ya no se escucha tanto, muchos la recordamos con cariño. Hay quienes sitúan su origen en la década de los 80, cuando lo “guay” era indispensable en el argot juvenil.
2. ¿Digamelón?

Esta ocurrente expresión surgió de los humoristas Martes y 13. En uno de sus célebres sketches, una ama de casa cogía un melón justo cuando sonaba el teléfono y respondía con ese juego de palabras. Si has visto sus actuaciones, seguro que te has echado alguna risa con este momentazo.
3. Mola cantidubi

RTVE.es
Nunca se supo a cuánto equivalía el “cantidubi”, pero lo que estaba claro es que era “mucho más que mazo”. Su origen se remonta a una canción infantil del programa de televisión Un globo, dos globos, tres globos, muy popular en la España de los 70. Con el paso del tiempo, esta curiosa expresión se convirtió en una forma divertida de decir que algo era genial.
4. Que no te enteras, Contreras

Aunque existe un portero de fútbol llamado Contreras que jugó en equipos como el Betis o el Málaga, no está claro si la frase se inspiró realmente en él o si simplemente se aprovechó la rima. Aun así, decir “que no te enteras, Contreras” servía para enfatizar que alguien estaba completamente despistado o fuera de lugar.
5. ¿De qué vas, Bitter Kas?

Otro ejemplo de rima absurda que mezcla marcas de refrescos con situaciones cotidianas. Se utilizaba para interpelar a alguien de manera medio burlona, como preguntándole “¿Qué te pasa?” de forma cómica. Hoy, Bitter Kas todavía existe como bebida, pero su gracia como coletilla va cayendo en el olvido.
6. Efectiviwonder

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Nacida en los 80, esta expresión parodiaba el apellido del cantante Stevie Wonder y se utilizaba para afirmar algo de manera contundente, equivalente a decir “efectivamente”. Era una forma original y divertida de resaltar que tenías toda la razón, sin duda alguna.
7. Me piro, vampiro

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Durante los años 80, gracias al auge de películas como “Jóvenes Ocultos” (The Lost Boys) y otras centradas en seres de la noche, los vampiros conquistaron la cultura popular. Así no extraña que surgiera una rima para despedirse: “Me piro, vampiro”, que venía a ser un “Me marcho” con mucha gracia.
8. La cagaste Burt Lancaster

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El actor Burt Lancaster fue un mito del cine clásico. Curiosamente, su nombre se popularizó en esta expresión para indicar que alguien había cometido un error grave. Lo chocante del asunto es que Burt todo lo hacía muy bien: fue actor, productor, activista… y aun así, la coletilla triunfó por su rima pegadiza.
9. Pero qué Pretenders

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El famoso grupo de música The Pretenders también sirvió para una frase sin mucho sentido más allá de la rima con “pretender”. Cuando alguien alucinaba o criticaba a otro por creerse lo que no era, solía soltar este “Pero qué Pretenders” con un tono sarcástico.
10. Nasti de plasti

Esta expresión, tan llamativa como rítmica, ha casi desaparecido. Significa un “no” rotundo, algo así como “ni de broma” o “no cuentes conmigo para eso”. Dicen que es uno de los ejemplos más típicos de la jerga juvenil ochentera que hoy apenas se usa.
11. El truco del almendruco

¿Hiciste alguna vez un truco de magia o una broma que no querías desvelar? Entonces seguro que soltaste lo de “el truco del almendruco”. Se utilizaba de forma misteriosa para escabullirse de explicar cómo habías hecho algo. ¡Más de uno se quedó con las ganas de conocer el secreto!
12. Alucina, vecina

Para mostrar asombro máximo, nada mejor que “Alucina, vecina”. Desde hace décadas, es la frase perfecta para enfatizar que algo te ha dejado boquiabierto. Todavía hay gente que la usa en clave de humor, recordando aquellos años en los que todo parecía mucho más sencillo.
13. Lo llevas clarinete

Una forma más simpática de decir “lo llevas claro”. Si alguien te pedía un favor complicado o dudoso, podías contestar con un “lo llevas clarinete”. ¿Quién no ha soltado alguna vez esta coletilla para recalcar que no ibas a mover ni un dedo por aquello que te pedían?
14. Dabuten tronco

Expresión muy típica de la Movida Madrileña y sus aledaños, que indicaba que algo era fantástico. “Tronco” se usaba (y usa) para referirse a un colega o amigo. Así que cuando algo estaba genial, se decía “Dabuten, tronco”. Si naciste en la época adecuada, seguro que esto te suena de las calles de tu barrio.
15. Hasta luego, cocodrilo

¿Cuántas veces has soltado esta frase sin plantearte su origen? Muchos creen que se popularizó por la versión española de la expresión inglesa “See you later, alligator”. Otras teorías apuntan a que simplemente se buscaba una despedida con rima fácil y graciosa. Sea como fuere, es una coletilla simpática que arranca alguna sonrisa.
¿Has usado alguna de estas expresiones alguna vez? ¿Te suenan familiares o es la primera vez que las lees?
Gracias a estas frases, comprendemos mejor cómo cambia la cultura popular y cómo nuestras palabras van y vienen con las modas. ¡El idioma es puro movimiento!
Un viaje nostálgico que sigue muy vivo
Como ves, estas expresiones divertidas conservan toda su chispa. Aunque algunas van cayendo en el olvido, otras sobreviven a base de la gracia que nos producen y de su rima pegadiza. En realidad, dan forma a una parte de nuestra historia cotidiana: la de las frases que decíamos a nuestros amigos, la de las risas espontáneas en el instituto o en el barrio, y la de la tele de la época. ¡Efectiviwonder que la nostalgia nos persigue!
¿Te ha molado cantidubi este artículo? Pues vota con las flechas ⬆️⬇️ y cuéntanos en los comentarios cuáles de estas expresiones sueles usar, cuáles rescatarías y si recuerdas alguna más que se nos haya escapado. ¡Comparte esta joyita con tus amigos para que también se echen unas risas y recuerden viejos tiempos!