Estarás de acuerdo conmigo en que la siesta es casi una tradición sagrada, y para muchísima gente es el mejor rato del día. Y si encima tienes con quién compartirla, mucho mejor, ¿no crees? Pocas cosas se sienten tan bien como llegar a casa tras una jornada larga y regalarte 20 minutitos de siesta junto a tu pareja… o, por qué no, junto a tu mascota.

A mí, prácticamente cualquier vídeo de cachorros o de bebés durmiendo en compañía me parece tiernísimo, y este se cuenta entre mis favoritos. El protagonista es un niño llamado Ryder, junto a su perro Roscoe, y la escena no defrauda: se nota a la legua que ambos disfrutan de una siesta estupenda, y desprenden tanta calma que a mí también me entran ganas de tumbarme a dormir.
La madre los descubre dormidos en el sofá, sumidos en un sueño la mar de dulce. Por suerte para todos nosotros, ¡lo grabó entero para que pudiéramos disfrutarlo!

Se quedan dormidos de una forma tan tranquila que resulta imposible no sonreír al verlos. Y lo curioso es que todo ocurre, al parecer, en pleno día.
La verdad, solo dan ganas de achucharlos: tienen unas caritas demasiado bonitas. ¡Ni me imagino cómo estarán cuando por fin se despierten!